Hola de nuevo, soy
Antonio Escobedo Bermudez:
Hoy me gustaría
contaros algo sobre mi santo: San Antonio Abad.
San
Antonio Abad, nació en Egipto. Era de buena familia. Cuando creció y empezó a avanzar en la edad,
no quería ir a la escuela, él lo que realmente quería era llevar
una simple vida de hogar.
Por supuesto iba a
la iglesia con sus padres, era extraño que allí no mostrase el
desinterés de un chico que tenia desprecio por otras cosas. Al
contrario, Antonio obedecía a sus padres y cada cosa proclamada en
el evangelio la guardaba cuidadosamente en su corazón. Después de
la muerte de sus padres se quedó solo con su hermana menor.
En un momento
determinado unos monjes le pidieron una conferencia, el les dijo:
"Debemos
además tener en cuenta que si no dejamos estas cosas por el amor a
la virtud, después tendremos que abandonarlas de todos modos y a
menudo también, como nos recuerda el Eclesiastés" (2,18; 4,8;
6,2), a personas a las que no hubiéramos querido dejarlas. Entonces,
¿por qué no hacer de la necesidad virtud y entregarlas de modo que
podamos heredar un reino por añadidura? Por eso, ninguno de nosotros
tenga ni siquiera el deseo de poseer riquezas. ¿De qué nos sirve
poseer lo que no podemos llevar con nosotros? ¿Por qué no poseer
mas bien aquellas cosas que podamos llevar con nosotros: prudencia,
justicia, templanza, fortaleza, entendimiento, caridad, amor a los
pobres, fe en Cristo, humildad, hospitalidad? Una vez que las
poseamos, hallaremos que ellas van delante de nosotros, preparándonos
la bienvenida en la tierra de los mansos. (Lc 16,9; Mt 5,4).
Rezemos pues por la unión de los
cristianos, y por San Antonio para que nos ayude a llevar un camino
simple.
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