Hoy 29 de Julio, la Iglesia celebra la festividad de Santa Marta, la hermana de María y de Lázaro, es un figura muy entrañable. Vivían los tres en Betania y los tres eran muy amigos de Jesús. Era una respuesta a su amor, pues "Jesús amaba a Marta, a María y a Lázaro".
Betania es sinónimo de amistad, hospitalidad y delicadeza. Aquí, pasaba Jesús horas de alivio y de intimidad.
Marta y María protagonizan en Betania tres hermosos encuentros con Jesús. "Llegó Jesús a Betania y Marta lo recibió en su casa". Marta parece la hermana mayor, el ama de casa. Recibió a Jesús con gozo. Había que tratarle como se merecía. Todo era poco para obsequiar a Huésped tan querido. Estaba un poco nerviosa. Marta es delicada, solícita y activa.
Marta se queja a Jesús de que María, por escucharle mejor, la ha dejado sola en el servicio. Jesús le contesta que no se inquiete, que no se impaciente, que lo principal es la amistad, estar juntos, pues no son necesarias tantas cosas. Y Jesús hace el elogio de la actitud de María.
En otro entrañable episodio fue seis días antes de la Pascua. Simón el Leproso daba un banquete en honor de Jesús, y estaban invitados sus amigos. Marta servía, Lázaro estaba a la mesa, y María con nardo legítimo ungió los pies de Jesús. Marta y María. Otra vez, cada una en su papel. La cocinera y la perfumista, dice donosa mente San Francisco de Sales.
¿Cuál es más importante, la vida activa o la contemplativa? Santo Tomás se inclina por la vida mixta, que unifica las dos. Contemplativos en la acción, o "el desierto en la ciudad", como escribe Carretto.
Dice Dámaso Alonso: La veleta, la cigarra... Pero el molino, la hormiga... Muele pan, molino, muele. Trenza, veleta, poesía. Lo que Marta laboraba, se lo soñaba María. Dios, no es verdad, Dios no supo, cuál de las dos prefería. Porque Él era sólo el viento, que mueve y pasa y no mira.
que así pues siguiendo el ejemplo de Santa Marta seamos pequeñas hormigas que sirvamos al señor en nuestras pequeñeces desde la humildad.
Maximiliano Hernández


